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Revoluciones

La Revolución francesa fue un proceso social y político que se desarrolló en Francia entre 1789 y 1799 cuyas principales consecuencias fueron la abolición de la monarquía absoluta y la proclamación de la República, eliminando las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen.

Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía durante 75 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país.

04 Dic 2007
Gonzalo · 38 vistas · 0 comentarios
Causas de la Revolución

 


En términos generales fueron varios los factores que influyeron en la Revolución: a un régimen monárquico sucumbiendo a su propia rigidez en un mundo cambiante se unió el surgimiento de una clase burguesa que cobraba cada vez mayor relevancia económica y el descontento de las clases más bajas, junto con la expansión de las nuevas ideas liberales que surgieron en esta época y que se ubican bajo la rúbrica de «La Ilustración».



De manera más detallada las causas puntuales de la Revolución incluyen el auge de la burguesía, con un poder económico cada vez más grande y fundamental en la economía de la época. El odio contra el absolutismo monárquico se alimentaba con el resentimiento contra el sistema feudal por parte de la emergente clase burguesa y de las clases populares.



Desde el punto de vista político, tuvo importancia la extensión de nuevas ideas en este periodo de Ilustración, tales como las expuestas por Voltaire, Rousseau o Montesquieu (como por ejemplo, los conceptos de libertad política, de fraternidad y de igualdad, o de rechazo a una sociedad dividida, o las nuevas teorías políticas sobre la separación de poderes del Estado). Todo ello fue rompiendo el prestigio de las instituciones del Antiguo Régimen y ayudaron a su derrumbe.



Desde el punto de vista económico, la inmanejable deuda del estado fue exacerbada por un sistema de extrema desigualdad social y de altos impuestos que los estamentos privilegiados, nobleza y clero, no tenían obligación de pagar, pero que sí oprimía al resto de la sociedad. Hubo un aumento de los gastos del Estado y el descenso de los beneficios para los terratenientes y los campesinos, y una escasez de alimentos en los meses precedentes a la Revolución. Con el tiempo se agudizaron las tensiones, tanto sociales como políticas, que se desataron cuando se produjo una gran crisis económica a consecuencia de dos hechos puntuales: la colaboración interesada de Francia con la causa de la independencia estadounidense (que ocasionó un gigantesco déficit fiscal) y la disminución de los precios agrícolas.


 
05 Dic 2007
Gonzalo · 34 vistas · 2 comentarios
introduccion a la revolucion francesa

05 Dic 2007
Gonzalo · 39 vistas · 2 comentarios
Estalla la revolución



El
11 de julio de 1789, el rey Luis XVI, actuando bajo la influencia de los nobles conservadores al igual que la de su hermano, el Conde D'Artois, despidió al ministro Necker y ordenó la reconstrucción del Ministerio de Finanzas. Gran parte del pueblo de París interpretó esta medida como un auto-golpe de la realeza, y se lanzó a la calle en abierta rebelión. Algunos de los militares se mantuvieron neutrales, pero otros se unieron al pueblo.

El 14 de julio el pueblo de París respaldó en las calles a sus representantes y, ante el temor de que las tropas reales los detuvieran, asaltaron la fortaleza de la Bastilla, símbolo del absolutismo monárquico pero también punto estratégico del plan de represión de Luis XVI, pues sus cañones apuntaban a los barrios obreros. Tras cuatro horas de combate, los insurgentes tomaron la prisión, matando a su gobernador, el Marqués Bernard de Launay. Si bien sólo cuatro presos fueron liberados, la Bastilla se convirtió en un potente símbolo de todo lo que resultaba despreciable en el antiguo régimen. Retornando al Ayuntamiento, la multitud acusó al Alcalde Jacques de Flessilles de traición, siendo ejecutado.

La Revolución se fue extendiendo por ciudades y pueblos, creándose nuevos ayuntamientos que no reconocían otra autoridad que la Asamblea Nacional. Los campesinos dejaron de pagar impuestos y destruyeron castillos y todo lo que simbolizara al feudalismo. La Asamblea Nacional, actuando detrás de los nuevos acontecimientos, suprimió por ley las servidumbres personales (abolición del feudalismo), los diezmos, y las justicias señoriales, que ya habían sido suprimidos de hecho por el campesinado, instaurando la igualdad ante el impuesto, ante penas y en el acceso a cargos públicos. El rey, junto con sus seguidores militares, retrocedió al menos por el momento. Lafayette tomó el mando de la Guardia Nacional de París y Jean-Sylvain Bailly, presidente de la Asamblea Nacional, fue nombrado nuevo Alcalde de París. El rey visitó París el 27 de julio y aceptó la bandera tricolor.

Sin embargo, después de esta violencia, los nobles, no muy seguros del rumbo que tomaría la reconciliación temporal entre el rey y el pueblo, comenzaron a salir del país, algunos con la intención de fomentar una guerra civil en Francia y de llevar a las naciones europeas a respaldar al rey. Éstos fueron conocidos como los «émigrés» (los emigrados).

La insurrección y el espíritu de poder popular siguieron extendiéndose por toda Francia. En las áreas rurales se llevaron a cabo actos de quema de títulos sobre tierras, y varios castillos y palacios fueron atacados. Esta insurrección agraria se conoce como «Le Grand Peur» (el gran miedo). 
05 Dic 2007
Gonzalo · 31 vistas · 0 comentarios
Datos interesantes

¨     La Declaración de Derechos del hombre y del ciudadano   (26 de agosto de 1789)

 


Los representantes del pueblo francés, constituidos en asamblea nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre, son las únicas causas de las desgracias publicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, algunos de sus artículos son:


 


      Art. 1.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales solo pueden estar fundadas en la utilidad común.



      Art. 2.- Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.



      Art. 3.- El principio de toda soberanía reside esencialmente en la nación.



      Art. 11.- La libre comunicación de pensamiento y opiniones es unos de los derecho a mas preciados del hombre.


  ¨    La muerte de luis XVI 


El 20 de enero comunican a luis XVI en el temple, la sentencia de muerte en el plazo de 24 horas. El rey, con voz tranquila y pausada, sin dilatar en menor signo de miedo o de angustia, redacta poco a poco, con escalofriante serenidad, una carta, dirigida al dirigente de la Convención en la que solicita despedirse de su familia y los auxilios espirituales de su confesor…



Media hora después, almuerza con buen apetito, como de costumbre y únicamente protesta irritado cuando le dicen que el ayuntamiento a suprimido los cuchillitos de mesa por temor a un suicidio. ¿Me creen tan cobarde que atente contra mi vida? Soy inocente y moriré sin temor…



Luis XVI, marcha a las habitaciones de Maria Antonieta para despedirse de ella y su hijo.



Maria Antonieta y el delfín sollozan entre los brazos de luis XVI que gracias a un esfuerzo increíble conserva la serenidad y trata de consolar a su esposa prometiéndole que a la mañana siguiente volverá a visitarla antes de salir del Temple, aunque todos están convencidos de que el rey miente piadosamente para abreviar la terrible escena…



En el coche, camino de la muerte, lee oraciones. La multitud contempla el paso del carruaje en medio de un cerrado silencio.



A las 10 y 10 minutos, luis XVI sube despacio, por su propio pie, las gradas del cadalso. Hace un ademán de rebeldía cuando Sansón pretende atarle las manos a la espalda. Suenan insultos contra el sentenciado y gritos aislados de “VIVA LA REPUBLICA”, pero de pronto todo el mundo enmudece. Luis XVI avanza un par de paso y grita con todas sus fuerzas: ¡franceses! ¡Muero inocente de los crimines que se me imputen, pero perdono a mis asesinos y pido que mi sangre no recaiga sobre Francia!



Un golpe seco y sordo estremece a la multitud y la cabeza de luis XVI cae en el cesto de la guillotina, chorreando de sangre.



                                                                           



luis XVI


05 Dic 2007
Gonzalo · 44 vistas · 0 comentarios

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